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Logotipo de la Comisión Europea

Frederic

Frederic se encarga de la accesibilidad de las personas con movilidad reducida en la OIB (Oficina de Infraestructuras y Logística de la Comisión Europea). Frederic es ciego y lleva trabajando en las instituciones de la UE desde 1998.
Le preguntamos qué tipo de adaptaciones especiales necesitó para su puesto de trabajo.

"Un ordenador equipado con un programa de síntesis de voz (JAWS) y un teclado Braille. Cuando llegué, la Dirección General de Investigación e Innovación me ofreció más de lo que realmente necesitaba. Fue una bienvenida impresionante y muy positiva. Mi primera toma de contacto fue excelente. Posteriormente, al cambiar de puesto de trabajo, fue menos evidente, pero, con paciencia, siempre supe cómo conseguir lo que necesitaba".

Frederic también nos cuenta que su discapacidad no es un obstáculo dentro de su equipo.

"La desventaja es una ventaja aquí. Lo presento de una manera alegre y no parezco la persona más triste del mundo. Además tengo un perro y es nuestra mascota".

Maurizio

Maurizio es responsable de prensa del Parlamento Europeo en Italia. Es ciego y lleva trabajando en las instituciones de la UE desde 2015.
Le preguntamos qué le pareció el proceso de selección y si se siente bien integrado en su equipo.

"El equipo de accesibilidad de la EPSO fue formidable. Todo fue viento en popa durante la oposición. Mi ejercicio estaba en formato Braille, y conté con un asistente personal. Hice otra prueba en versión electrónica. Desde el punto de vista de la selección para el puesto de trabajo, solo hubo una entrevista así que en realidad no necesité ningún tipo de adaptación. No me parece que haya obstáculos. Nunca he tenido problemas por ser discapacitado. Si tienes una actitud positiva, aunque la gente sea ignorante o escéptica, si quieres compartir tu experiencia, puedes romper barreras".

Maurizio da estos consejos a otras personas con necesidades especiales que presentan una candidatura para una carrera profesional en la UE.

"Para mí es perfectamente factible, se puede hacer, no hay que ser políglota ni superhéroe. Es posible. Es algo que te quita muy poco tiempo. No hay nada que perder, y en cambio puedes hacerte con un puesto muy interesante. El análisis de costes y beneficios es interesante. Lo único que es un poco pesado es rellenar la candidatura. Una vez que te lo quitas de encima, a lo mejor has perdido un poquito de tiempo, pero a cambio la oportunidad es inmensa. ¡No te desanimes con la candidatura!"

 

Krystle

Krystle trabaja como asistente de comunicaciones en la Comisión Europea, en Bruselas. Tiene movilidad reducida y lleva trabajando para esa institución desde 2002.
Le preguntamos qué tipo de adaptaciones especiales necesitó y si cree que su discapacidad ha sido un obstáculo para su trabajo.

"La Comisión me facilitó una silla de ruedas, un reposapiés, una silla medicalizada y una plaza de aparcamiento reservado. En los aseos se colocaron barras de apoyo. Me siento totalmente integrada en mi equipo. Cuando tenemos una reunión, mis colegas se ofrecen a ayudarme de manera espontánea. Es muy agradable sentir que mi trabajo se valora y se reconoce. No tengo ningún trato especial, trabajo tanto como los demás, con una mirada benevolente cuando intervienen aspectos de movilidad".

Krystle también tiene un consejo para otras personas con necesidades especiales que presentan una candidatura para una carrera profesional en la UE.

"Les recomiendo encarecidamente que se presenten. Ninguna desventaja física es un obstáculo, los concursos se basan en el conocimiento y no en una maratón. Se acepta a todos: ni la nacionalidad, ni el color, ni el sexo, ni la discapacidad física son obstáculos. Todas las nacionalidades de la UE de todas las características están representadas. Lo mismo un maltés con movilidad reducida o un estonio con discapacidad visual. La multiculturalidad significa trabajar con otros, sin distinciones de ningún tipo. Las instituciones han creado servicios que acogen a todo tipo de personas y la igualdad de oportunidades es un derecho real".

Fabio

Fabio es jefe de unidad en la Dirección de Recursos Humanos del Parlamento Europeo. Le falta una pierna y lleva trabajando en las instituciones europeas desde 2001.
Le preguntamos si necesitó algún tipo de adaptaciones especiales para su puesto de trabajo.

"Cuando no puedo caminar con la prótesis cojo las muletas, pero entonces no puedo utilizar las manos. No uso dispositivos especiales, aunque sí herramientas informáticas (iPad, ordenador portátil). Para mis problemas de espalda debido a la prótesis, tengo una mesa ajustable en altura. Tengo derecho a una plaza de aparcamiento. No fue difícil obtener esta facilidad. Como tengo una discapacidad motora, es menos problemático. Puedo interactuar al 100%."

Estos son los consejos de Fabio a otras personas con necesidades especiales que presentan una candidatura para una carrera profesional en la UE.

"No debemos tener miedo, pero tenemos que dotarnos de los medios para hacer frente a una nueva situación. No podemos venir aquí y pensar que todo va estar bien y que el Parlamento se ocupará de todo. Ninguna institución del mundo puede ocuparse de todo. Prepararse para un nuevo entorno es especialmente importante en el caso de las personas con discapacidad. Una persona con discapacidad, que ya sabe que tiene que abordar las cosas de manera diferente, se prepara también de forma diferente".

Konstantinos

Konstantinos trabaja desde hace un año en la Dirección General de Infraestructura y Logística del Parlamento Europeo, en Luxemburgo. En 2006 se le diagnosticó una esclerosis múltiple. Desde entonces camina con muletas. Le preguntamos qué le parece su entorno de trabajo.

"Trabajar en un ambiente muy favorable (compañeros simpáticos e infraestructuras accesibles) me ha ayudado a estabilizar mi enfermedad, y quizá incluso a mejorar. Además, los proyectos que me han asignado me animan a trabajar aún más. Me gusta especialmente mejorar la accesibilidad de las instalaciones del Parlamento Europeo para las personas con necesidades especiales. Me considero muy afortunado por haber tenido la posibilidad de dar a conocer las mejores prácticas de la Unión Europea en temas de discapacidad".

Johan

Johan trabaja como administrador de sistemas en el Parlamento Europeo de Bruselas desde 2014. En 2004 le diagnosticaron autismo, condición que no se observa a primera vista. Le preguntamos si se considera bien integrado en su equipo y si alguna vez su estado ha supuesto un obstáculo en el trabajo.

"Me siento bien integrado en el equipo. Soy muy extrovertido y me gusta hablar con los compañeros. A menudo contamos chistes y nos reímos mucho. La mayoría no sabe que tengo autismo. Con el tiempo he aprendido a ocultar mi condición. De hecho, en el sector en el que trabajo, los comportamientos autistas no son tan extraordinarios. A lo mejor no soy la típica persona con autismo. Muchos creen que no somos personas sociables, idea que no puede ser más equivocada. Es verdad que pensamos de manera diferente. Por ejemplo, nos fijamos más en los detalles y a menudo tenemos dificultades con los estímulos sensoriales. Pero, cuando estamos relajados, disfrutamos mucho de la compañía de los demás".

Johan anima a otras personas con necesidades especiales a que presenten una candidatura para trabajar en la UE y, además, les da este consejo:

"Las instituciones europeas son un buen sitio para trabajar. La gente tiene una mentalidad abierta hacia las personas con discapacidad. Además, los edificios están adaptados a las necesidades de las personas con sillas de ruedas. Solo tienes que demostrar al tribunal de oposición que vales lo mismo o más que cualquier otro candidato. Así que prepárate bien y no dudes en intentarlo".

Ville

Ville trabaja como jurista en la Comisión Europea en Bruselas desde 2013. Es invidente de nacimiento. Le hemos preguntado qué le pareció su oposición y cómo se siente trabajando para la Comisión Europea.

"El equipo de accesibilidad me pareció muy competente y organizado. Cuando les llegó mi inscripción, me propusieron una serie de ajustes para que, como invidente, pudiera participar en la primera etapa de la oposición en igualdad de condiciones. Los ajustes me parecieron muy adecuados dadas las circunstancias. A lo largo de toda la oposición siguieron mostrándose muy cooperativos, incluso en la fase del centro de evaluación. Me sorprendió muy positivamente que casi todos los documentos estuvieran en formato digital, ya que toda la correspondencia enviada y recibida queda registrada en una base de datos. Como utilizo un lector de pantallas, no ando perdiendo el tiempo en escanear documentos en papel, como he tenido que hacer en otros trabajos. Me siento plenamente integrado gracias a la excelente actitud de mis compañeros y mis jefes."

Ville da un consejo a las personas con necesidades especiales que quieran presentar una candidatura para trabajar en la UE:

"Hay que mostrar motivación. Si tienes alguna discapacidad, trata de ponerte en el lugar de las personas que te van a contratar. Prepárate para responder a las preguntas sobre este tema y piensa en soluciones razonables a cualquier necesidad específica que pueda surgir en el puesto al que te presentas. Ten paciencia. Tómate cada oposición y cada entrevista como una oportunidad para aprender aunque no te elijan. Céntrate en tus competencias y no en las necesidades especiales."