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Logotipo de la Comisión Europea

Johan

Johan trabaja como administrador de sistemas en el Parlamento Europeo de Bruselas desde 2014. En 2004 le diagnosticaron autismo, condición que no se observa a primera vista. Le preguntamos si se considera bien integrado en su equipo y si alguna vez su estado ha supuesto un obstáculo en el trabajo.

"Me siento bien integrado en el equipo. Soy muy extrovertido y me gusta hablar con los compañeros. A menudo contamos chistes y nos reímos mucho. La mayoría no sabe que tengo autismo. Con el tiempo he aprendido a ocultar mi condición. De hecho, en el sector en el que trabajo, los comportamientos autistas no son tan extraordinarios. A lo mejor no soy la típica persona con autismo. Muchos creen que no somos personas sociables, idea que no puede ser más equivocada. Es verdad que pensamos de manera diferente. Por ejemplo, nos fijamos más en los detalles y a menudo tenemos dificultades con los estímulos sensoriales. Pero, cuando estamos relajados, disfrutamos mucho de la compañía de los demás".

Johan anima a otras personas con necesidades especiales a que presenten una candidatura para trabajar en la UE y, además, les da este consejo:

"Las instituciones europeas son un buen sitio para trabajar. La gente tiene una mentalidad abierta hacia las personas con discapacidad. Además, los edificios están adaptados a las necesidades de las personas con sillas de ruedas. Solo tienes que demostrar al tribunal de oposición que vales lo mismo o más que cualquier otro candidato. Así que prepárate bien y no dudes en intentarlo".